Por Jean Parraguez.
Exacto entrevista Rockaxis.
En una fría tarde de junio, el lugar donde ensaya Congreso –y donde se grabó el álbum “LUZDEFLASH”
(2022)– es el reconfortante espacio para conversar con Tilo González y Pancho Sazo. Resulta
conmovedora la capacidad de este grupo de estar celebrando el medio siglo para uno de sus títulos indispensables. “Terra Incognita” (1975) será festejado con una serie de presentaciones por el país, además del doblete en el Teatro Nescafé de las Artes.
La legendaria banda nacional celebrará los 50 años de uno de sus discos más insignes y significativos: “Terra Incognita”. Lanzado en 1975, este segundo LP logró evadir la censura y evidenciar, a través de poéticas letras, la situación país tras el inicio de la sangrienta dictadura de Pinochet. Hoy, esas canciones que se convirtieron en trinchera en tiempos oscuros, serán revisitadas en una serie de conciertos y con la reedición en vinilo del disco, uno «que nosotros consideramos emblemático», nos cuentan los históricos Pancho Sazo y Tilo González.
Los orígenes de “Terra Incognita” se pueden rastrear hasta 1973, con las primeras composiciones. El Golpe de Estado y la posterior instauración de la sangrienta y nefasta dictadura cívico-militar dio un carpetazo a todos los planes. Si bien no estaban en la lista de los más buscados por los aparatos represivos, la situación era de extremo de cuidado, algo que Sazo tiene bastante claro al rememorar aquellos días. La metáfora, pues, se hizo un recurso preciado que se fue perfeccionando. «Está
hecho con una gran autocensura también. Hay cosas que se podían decir, hay cosas que no se podían decir, y es un disco que si uno lo escucha habla de un momento muy especial. El cantar ‘¿Dónde estarás?’, que es una canción un poquito anterior, tiene otra connotación que cantarla hoy día. En ‘Losmaldadosos’, ‘Romance’, hay muchos guiños»
Desde el título hasta los nombres de algunas canciones denotan lo que se vivía en el país por esos años. En ese aspecto, “Terra Incognita” guarda varias de esas características.
Pancho Sazo: Es un disco de color azul, que es un color mapuche, un color sagrado. Lo hace Pato González, que diseña la carátula con fotos de Michael Jones. Está hecho como emulando los antiguos portulanos, la cartografía de la época del siglo XV-XVI. Entonces, eso le da la idea de una tierra desconocida. Terra incognita –sin tilde– es una frase en latín, que es como nombraban en los mapas a
esas tierras que todavía no se conocían, una terra ignota. Y eso era lo que pasaba acá, era como un país que no conocíamos.
Tilo González: Éste, no sé si es el primero o uno de los primeros discos que sale en dictadura con esta “impronta” de denuncia, aunque sea poética.
PS: Además, la gente se daba cuenta de inmediato. Tú empezabas a cantar «de todos los oficios que tienen las cosas / Hay unos que son malditos por meter gente a la fosa»; o sea, no había necesidad de explicitarlo.
TG: Bueno, en el momento de la censura y todo, el sello no quería que saliera por su etiqueta, EMI. Entonces, hicieron ahí una cosa rara y sale por London, que es un sello inglés, London Recordings (London Globe).

Hacer música constituía un acto valiente, porque podían ser perseguidos por cualquier motivo. ¿Recibieron algún tipo de amenaza por los títulos de algunas canciones?
PS: En el caso nuestro no, fíjate. Pero creo que se empezaron a dar cuenta.
TG: Igual ya se estaba con ciertos temores, por eso el cambio de etiqueta.
PS: Lo segundo era, yo diría, el llamarse Congreso. Hay una época, no solamente nosotros: los actores, la gente que hacía danza, los poetas. La época yo diría como de recogimiento, de irse un poco hacia adentro, tratando de entregarle a lo que se llamaba el pueblo de Chile, otras alternativas, otros cantos.
TG: Éramos “adolescentes” que pasamos a ser adultos automáticamente el 11 de septiembre.
PS: El Golpe de Estado es una cuestión muy terrible, no solamente por lo que ocurrió con las torturas, los
muertos. Te hablaba antes de la autocensura… empiezas previamente a pensar, por ejemplo, en una letra, «qué digo acá, qué no digo». Y en el lenguaje musical también: no estaban referentes como los Inti Illimani, los Quilapayún no estaban, por suerte, si no se lo habrían piteado. Había muerto Víctor Jara. O sea, era un momento, yo te diría que desde el Golpe del 73 hasta principios de los ochenta, con años muy, muy, muy duros… con una DINA espantosa. Pero se les colaba, como se les cuela a todos los regímenes totalitarios, ciertas canciones, cierta poesía.
El disco aparece casi dos años después que se hizo.
TG: Habíamos comenzado a componer y a grabar algunas pequeñas cosas. Pero, claro, nos pilló el Golpe y ahí hubo un retraso. Terminamos de grabar otras cosas después, el ‘Vuelta y vuelta’, ‘Los maldadosos’. Es un disco muy atesorado para nosotros como historia porque hay canciones emblemáticas, algunas las hizo mi hermano Fernando, como ‘Tus ojitos’ y ‘¿Dónde estarás?’. Es un disco con harto cariño y, sobre todo, lo que siempre comentamos con Pancho cuando volvemos a revisitar estos discos antiguos, se nos vienen también los personajes que grabaron en ese tiempo. Entonces, ahí hay una nostalgia, un cariño, hay algo muy especial.
PS: Un disco siempre es como una foto, como un fósil. Entonces, uno necesita una arqueología especial para volver a leerlo. Ha pasado harta agua debajo del puente. Como decía Tilo, es bien especial. A esta edad uno toma la nostalgia y la ternura. Estaba Pato, hermano de Tilo, que falleció hace poco. El Negro también estaba, Fernando (González), Fernando Hurtado, Renato Vivaldi, que era flautista.
Créditos y gentileza a Revista Rockaxis
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